Cómo afecta el neumático al consumo de nuestro vehículo

Los neumáticos son el único punto de contacto entre el vehículo y la carretera, ejercen agarre sobre la misma y hacen que el vehículo pueda desplazarse. El rozamiento y el propio agarre, así como la cantidad de superficie de contacto existente entre el coche y la calzada determinarán parte del gasto total del consumo de combustible. De hecho, se calcula que alrededor de un 20% del consumo total está relacionado con la rodadura de los neumáticos.

Según un reciente estudio publicado por el fabricante de neumáticos Bridgestone, 7 de cada 10 conductores en Europa circulan con una presión inadecuada en sus neumáticos, dando lugar a un aumento del gasto de combustible y de emisiones contaminantes. Por ejemplo, si llevamos un neumático con una presión de 1 ó 2 bares por debajo de lo recomendado, el gasto adicional equivale a más de un depósito de combustible al año. Por este motivo, es muy importante controlar la presión de inflado de las ruedas si queremos reducir el consumo de nuestro vehículo.

Para que puedas hacerte una idea, un neumático con baja presión de inflado puede suponer hasta un 26% más de fuerza total que debe realizar el vehículo, pues se incrementa la resistencia a la rodadura. Con una alta presión de inflado, la resistencia de rodadura es menor, por lo que la superficie de contacto también lo es. Al haber menos agarre, el consumo disminuye, pero puede ser muy peligroso. Un neumático con sobrepresión aumenta además las posibilidades de sufrir un reventón. En cambio, con una presión adecuada, el neumático cumple su función de manera óptima, repartiendo el peso del vehículo por toda la superficie de rodadura. Consiguiendo una conducción segura y económica.

Así pues, antes de llevar a cabo cualquier modificación en la presión de las ruedas, es conveniente echar un vistazo a las indicaciones del fabricante y, en caso de duda, preguntar en un taller especializado. Muchas veces podemos encontrar esta información a modo de pegatina en el lateral de la puerta del conductor, en el tanque del combustible o en la guantera.

El mito de las ruedas que disminuyen el consumo de combustible

En la actualidad se ha puesto muy de moda una gama de neumáticos de baja resistencia a la rodadura que aseguran utilizar elementos que generan menor fricción sobre el asfalto y que disminuyen el consumo de combustible. Sin embargo, a través de las etiquetas de calificación energética de la UE, podemos comprobar fácilmente que esto no es verdad. Incluso entre neumáticos de la misma marca, podemos ver cómo los neumáticos deportivos cuentan con un nivel de consumo y ruido muy parecido a los de baja resistencia de rodadura.

Y es que obviamente, el consumo viene derivado de la fricción que se produzca en la sección del neumático. Es cierto que la tecnología ha avanzado mucho en los últimos años en elementos para neumáticos y que actualmente podemos encontrar neumáticos a buen precio, más silenciosos y con mejor agarre, pero la realidad es que la diferencia de consumos es muy pequeña.

Evidentemente cuanto mayores sean las dimensiones de nuestro vehículo, más gruesos deberán ser los neumáticos, lo que tiene su efecto en el consumo total. Pero la diferencia se nota realmente si le ponemos las ruedas de un deportivo a un turismo, ya que el coche reacciona peor y el consumo aumenta considerablemente.

La cuestión es que los fabricantes no nos permiten elegir los neumáticos que queremos para nuestro coche. Con lo cual, tendremos que utilizar los que vengan de serie y cuando nos toque cambiar, optar por la marca que más nos convenga o que mejor se ajuste a nuestro presupuesto. Pero el tipo de rueda siempre debe ser el mismo.

Por supuesto, no resulta nada recomendable comprar neumáticos de segunda mano. Aunque las técnicas de recauchutado han mejorado mucho en los últimos tiempos, los riesgos de sufrir un reventón a gran velocidad aumentan considerablemente. Además, no podemos saber la procedencia anterior de las ruedas. Sin saberlo, puede que estuviéramos colocando en nuestro coche las ruedas de un coche siniestrado. En la actualidad, es posible encontrar neumáticos a buen precio completamente nuevos, por lo que siempre es recomendable optar por estos, aunque su precio siga sea algo más elevado. Y es que la diferencia de precio no merece la pena cuando lo que ponemos en riesgo en nuestra propia vida.

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