neumáticos hielo

¿Cómo afecta el frío a tus neumáticos?

El invierno ha llegado, y con él, el frío y la lluvia. Condiciones meteorológicas que pueden afectar considerablemente a nuestro vehículo. Y no sólo porque podemos sufrir averías derivadas de las bajas temperaturas, sino también porque los neumáticos pueden verse afectados y aumentar los riesgos de sufrir un accidente durante la conducción. Los neumáticos están hechos de caucho, un material al que le afecta mucho la temperatura del propio ambiente. Por cada 10 grados, los neumáticos bajan medio kilogramo, lo que influye sobre la presión de los mismos, aumentando el riesgo de desgaste en el borde exterior. Pero además, esto provoca un excesivo calentamiento que incrementa la resistencia a la rodadura y, por tanto, el consumo de combustible.

Para que puedas entenderlo mejor, tomaremos como ejemplo una pelota de tenis, también echa de caucho. Estas pelotas tienen como objetivo botar en diferentes superficies, son flexibles y al ser golpeadas se deforman, pero vuelven a su forma original cuando dejamos de ejercer presión exterior por el efecto que la presión interior hace sobre ellas, así como por la resistencia de la forma del caucho. Con los neumáticos ocurre algo parecido, aunque con algunas diferencias en los que respecta a los materiales y a su construcción.

Si metemos una pelota de tenis en el congelador, ésta se endurece y al soltarla contra una superficie, no se deformará tanto como cuando está a una temperatura de 20 grados, por lo que no amortiguará de la misma manera ni hará efecto muelle. Cuando las temperaturas bajan, los neumáticos también se endurecen y pierden parte de su flexibilidad, haciendo que su amortiguación y su adherencia a la carretera sea mucho menor.

Por esta razón, es importante comprar neumáticos para turismos de calidad y que soporten bien las bajas temperaturas, como los neumáticos de invierno. Lo cual no debe ser visto como un gasto, sino como una manera de ganar en seguridad y de ahorrar en combustible, ya que este tipo de neumáticos presentan menor resistencia a la rodadura pues están preparados para las condiciones meteorológicas adversas. Además, piensa que, gracias a ello, podrás guardar tus neumáticos de verano y no desgastarlos innecesariamente. Cuando termine el invierno, podrás volver a cambiarlos y si los neumáticos de invierno se encuentran en buenas condiciones, almacenarlos para la próxima temporada. Pero además, es fundamental que prestes atención a los siguientes aspectos:

  • Comprueba la presión cada mes: la presión de los neumáticos no debe ser muy elevada, pues terminaremos acortando du vida útil. Pero tampoco muy baja, ya que se sobrecalientan, consumiendo más combustible y gastándose en menos tiempo. Sigue las instrucciones del fabricante, pero aumentando la presión un poco más pues, como decíamos antes, las bajas temperaturas deshinchan los neumáticos con mayor facilidad. Si no tienes claro cuál sería la presión adecuada, consúltalo con tu mecánico de confianza o ponte en contacto con la marca de los neumáticos para averiguarlo.
  • Lleva las cadenas y úsalas cuando sea necesario: además de llevar en el maletero siempre una rueda de repuesto, es importante llevar cadenas para poder circular tranquilos en esta época del año. Aunque no es obligatorio, sí es muy recomendable, puesto que aseguran un mayor agarre de los neumáticos a la vía y harán que las posibilidades de que el vehículo patine sean menores. Recuerda conducir a una velocidad moderada cuando las lleves puestas.
  • Verifica que la profundidad del dibujo no es inferior a 3 mm: aunque suele recomendarse que la profundidad del dibujo siempre sea superior a 1,6 mm, en invierno es importante que sea superior a 3 mm para garantizar la adherencia a la carretera y mejorar la distancia de frenado. Así pues, es muy importante comprobarlo cada cierto y realizar el cambio de los neumáticos cuando sea necesario. De lo contrario estaremos poniéndonos en riesgo cada vez que nos subamos al coche. Y no solamente a nosotros, sino también al resto de ocupantes del mismo.

 

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