neumáticos de verano

Cómo son los neumáticos de verano

Con la llegada del buen tiempo, la cantidad de desplazamientos por carretera aumenta, por lo que es importante hacer una revisión de nuestro vehículo para evitar riesgos. En este sentido, uno de los elementos a los que debemos prestar más atención son los neumáticos, que forman parte del triángulo de seguridad y que son el único elemento que nos mantiene en contacto con la carretera.

Si eres de los que suele usar neumáticos de invierno, es importante que los cambies, ya que al subir las temperaturas se desgastan más. No obstante, llevar este tipo de neumáticos es poco frecuente, ya que son útiles solamente en zonas de montaña o donde los inviernos son muy fríos. Si tenemos en cuenta que 9 de las 10 provincias más pobladas de España tienen mar y que las temperaturas en ellas son más suaves, no es extraño que la mayor parte de los vehículos lleven neumáticos de verano todo el año. Neumáticos que presentan más ventajas que los de invierno en todas las ocasiones salvo cuando hay nieve.

 

Son los mejores para el clima de España

Como decimos, puesto que la nieve no es algo que suela preocupar a la mayoría de los españoles, los neumáticos de verano son siempre la mejor opción. Diseñados para funcionar correctamente a partir de los 7 grados de temperatura. Por eso, debido al clima, son los más demandados en nuestro país. Además, en los meses cálidos ofrecen un mejor rendimiento en general. Poseen un compuesto relativamente duro que hace que los neumáticos se ablanden  cuando las temperaturas son suaves para adaptarse mejor a las circunstancias de la carretera.

 

Mejor respuesta en carreteras secas y mojadas

Los compuestos de caucho con los que se fabrican los neumáticos de verano proporcionan una tracción y una maniobrabilidad mucho mejor tanto en carreteras secas como mojadas. Cuentan con menos laminillas que los de invierno, pero poseen unas barras que han sido específicamente diseñadas para reducir los riesgos de aquaplaning. Con lo cual, la rueda se adhiere mejor.

Eso sí, siempre que se mantengan en buen estado. Como ya sabes, el límite legal del dibujo es de 1,6 mm. Algunos de los neumáticos que podemos encontrar actualmente en el mercado cuentan con un testigo de desgaste que nos avisa cuando quedan 3 mm de dibujo. En este momento, es muy importante que los cambies, sobre todo si vives en una ciudad en la que llueve a menudo, ya que pierden un alto grado de eficacia sobre mojado.

 

Mejor distancia de frenado

Los neumáticos de verano suelen tener un dibujo sencillo en forma de tacos que deja una huella en la carretera. Esto hace no solamente que la conducción sea mejor, sino que además la distancia de frenado se reduzca considerablemente con respecto a los neumáticos de invierno. A partir de los 15 grados, los coches que llevan neumáticos de verano logran frenar entre 6 y 7 metros antes que los vehículos que llevan neumáticos de invierno. Mientras que los neumáticos de invierno tardan una media de 44 metros en frenar en una carretera seca, los neumáticos de verano frenan a los 36,6 metros. Y en el caso de que la carretera esté mojada, los de invierno tardan de media unos 57 metros y los de verano unos 51 metros.

 

No son adecuados para climas fríos

Aunque los neumáticos de verano pueden usarse en casi todas las situaciones meteorológicas, no son los más recomendables para los climas fríos. Y es que cuentan con un compuesto de goma más duro y menos goma natural que los neumáticos de invierno, lo que hace que cuando las temperaturas bajan de los 7 grados, se endurezcan y que se vuelvan más frágiles, por lo que pueden romperse.

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