neumáticos de verano

Neumáticos de verano: ventajas de instalarlos ahora que llega el buen tiempo

Con la llegada del verano, las altas temperaturas pueden hacer que algunas partes de nuestro vehículo se vean afectadas, por lo que es importante hacer una revisión, especialmente si tenemos pensando marcharnos de vacaciones. En este sentido, los neumáticos son una de las partes más importantes, ya que son el único elemento que mantiene en contacto al coche con la carretera.

En los meses más calurosos, la goma puede dilatarse, lo que hará que el coche sea más inestable. Por esta razón, es recomendable usar neumáticos de verano, que están fabricadas con un caucho más duro, incluso cuando las temperaturas son muy altas, lo que favorece que las ruedas se adhieran mejor al asfalto y que no se vean tan  afectadas por el calor, lo que permitirá que el conductor pueda controlar mejor el coche. Hay que tener en cuenta que los neumáticos no solamente están expuestos al calor del ambiente, sino que también se calientan mucho al rodar por la constante fricción que se produce con la carretera.

Puedes comprar neumáticos online de este tipo a través de nuestra web. Lo que debes tener en cuenta es que no pueden usarse en invierno, ya que, responden peor cuando las temperaturas son inferiores a los 7 grados. Por lo demás, sus ventajas son evidentes.

Motivos para comprar neumáticos de verano

1. Mejor agarre

Los neumáticos de verano se adhieren mejor a la carretera, lo que hace que la conducción sea más segura. Es precisamente esto lo que ayuda a que el tiempo de frenada sea menor, evitando posibles accidentes por alcances.

2. Frenado

Los neumáticos de verano cuentan con una mayor capacidad de frenado en suelos secos siempre que la temperatura sea superior a los 7 grados. Por debajo de esta temperatura no deben usarse, ya que aumenta los riesgos de sufrir un accidente. Por eso, no es bueno usarlos en condiciones de mojado o nieve.

Para que te hagas una idea, si conducimos sobre una carretera mojada a una velocidad de 80 km/h, la distancia de frenado de los neumáticos de verano es de 40 metros, mientras que la de los neumáticos de inviernos es de 34 metros. Esto quiere decir que, en estas condiciones, el coche recorrería 6 metros más hasta frenarse por completo. Y con nieve es todavía peor, ya que la distancia de frenado de los neumáticos de verano a una velocidad de 50 km/h es de 63 metros, reduciéndose a 32 metros para los neumáticos de invierno, es decir, ¡31 metros más! Así pues, solamente hay que usarlos para lo que han sido fabricados, para proporcionar un alto nivel de seguridad cuando las temperaturas son elevadas.

3. Fácil maniobrabilidad

El hecho de que los neumáticos de verano cuenten con un caucho más blando, permite que el coche gire, sortee los obstáculos y tome las curvas de una manera más sencilla.

4. Mayor superficie de contacto

Los neumáticos de verano suelen ser más anchos, lo que hace que se agarren mejor a la carretera. Eso sí, cuando la carretera está mojada, los riesgos de perder tracción o patinar aumentan, por lo que si equipamos este tipo de neumáticos en verano y nos encontramos bajo la lluvia, deberemos extremar las precauciones.

5. Velocidad de reacción

Los neumáticos de verano permiten al conductor un control más rápido y preciso del vehículo, especialmente al tomar curvas cerradas, lo que hace que sean indispensables para aquellos conductores que manejan el coche con un estilo deportivo.

6. Precio de los neumáticos de verano

Los neumáticos de verano son más baratos que los de invierno, por lo que no te supondrá un gran gasto cambiarlos. Además, cuando los coches equipan neumáticos adecuados a la época en la que nos encontramos favorecen el ahorro de combustible. Y no sólo se reduce la cantidad de combustible, sino también el ruido que hace el vehículo.

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